Dos minutos… separaron mi vida anterior de la historia más bonita que jamás he vivido.
Dos ojos… los que me miran y te miran con ternura en cada segundo a tu lado.
Dos manos… que me agarran suavemente cuando mi equilibrio se tambalea.
Dos pies… que caminan a mi lado, marcando el camino de mi felicidad.
En estos meses, me estás demostrando que la primavera puede mantenerse siempre en el corazón; aunque fuera el frío y la lluvia nos obliguen a abrigarnos. Juntos, todo cobra un sentido especial y la vida siempre sonríe. Porque no me imagino los días sin ti…


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