
Viendo esta foto no puedo hacer más que recordar. Pensar en tantos momentos, en tanta gente… Porque a veces estamos demasiado ocupados en nuestros quehaceres que nos olvidamos de lo realmente importante: de todas aquellas personas que están a nuestro lado en los momentos más dulces y más amargos de nuestra vida.
La familia, que al final, es el apoyo más grande que yo puedo tener. Porque sé que por muy difíciles que vengan las cosas o por muy estúpido que pueda sentirme a veces, ellos siempre estarán ahí.
Los amigos, qué decir, son los compañeros de fatigas, aquellos que cogen mi mochila cuando me pesa demasiado en el camino.
Y lo más importante, es que, estos aires, estos bosques, estas calles me han hecho como soy y aún hoy, siguen siendo testigos de mi vida y aguardan expectantes tras la sombra de la persona que quiero llegar a ser.
2 susurros:
Somos muy afortunados de vivir en éste maravilloso lugar.
Y también somos muy afortunados de tenerte por aquí.
Un abrazo AMIGO.
Cuanto te entiendo...nunca olvidamos que la sierra nos ha visto crecer,y Béjar nos ha amamantado.
Un abrazo!
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