¿Tú, de nuevo? Oye… siento mucho lo del otro día. Quizá no debí mostrarte el oasis que custodio. Pero, ¿por qué lo sientes? Pasó y ya está… yo me sentí muy bien por poder descansar un poco mis pies…
Ya, pero yo lo siento de veras… es mejor que nunca hubieras entrado ahí.
Sigo sin comprender, querida Isolda, por qué ese ente etéreo que me había dado esa paz momentánea ahora aparece demacrado, meditabundo y sombrío. Realmente parece arrepentida.
Tú no eres digno de mis aguas –parecían decir sus ojos. Lo que días atrás había sido descanso ahora era una carga que mis hombros parecían no poder soportar.
Y se alejó serena, con prisa. Como si quisiera cerrar rápidamente la puerta a aquel intruso que jamás debió colarse en ella.
…pero era, en realidad, un espejismo.
∞Tristán∞
1 susurros:
Que triste :(
Publicar un comentario en la entrada