Canción de la semana

Un año en el camino

viernes, 25 de septiembre de 2009


He decidido volver. Me he encontrado la habitación polvorienta, con restos de la última fiesta. Bajo el umbral, una nota: "Pasé por tu Buhardilla y no estabas. Sonó el toc, toc, toc de una puerta cerrada y sorda". Entonces comprendí que EL CRISTAL DE LOS SUEÑOS se había empañado con mi ausencia. A lo lejos, por entre la ventana, pude ver EL RINCÓN DEL POETA que tantos versos me había regalado en mis tardes de sol y silencios, admirando la música con que rellenaban los espacios en el tiempo.

"Espacios en el tiempo..." ¡Qué curioso! -me dije- A veces las paradojas se convierten en la esencia de la vida, como EL VIENTO QUE MUEVE LOS MOLINOS del corazón, que hace que cada día tenga esa chispa que lo hace especial, inigualable.
Una canción comenzó a sonar en el viejo gramófono de la esquina. "LET NATURE TAKE ITS COURSE..."

Empecé a caminar por aquellas maderas que crujían bajo mis pasos. Había pasado demasiado tiempo encerrado, sin volver a aquel lugar. Había llegado a olvidar una verdad que me dijo alguien en un día como aquél: "Tristan, cuando sientas que todo pierde sentido, cierra los ojos y recuerda que POCO ES TANTO CUANDO POCO NECESITAS". Abrí el pequeño cajón de la cómoda que hacía de mesita y encontré el diario. Las pastas estaban algo carcomidas, quizás por llevar semanas sin ser abiertas. Entre sus páginas, un año de historia. La primera, del 4 de agosto de 2008. ¡Cuántas historias contenían aquellas líneas! ¡Cuántos buenos ratos compartidos con tantos que habían dedicado unos momentos de sus vidas a visitarme! Encontré, señalando una de las páginas escritas, una pequeña tarjeta de un lugar muy ameno en el que había disfrutado de buena compañía. LA PAJARERÍA DEL TÍO PEPE, rezaban las letras. Aquel entrañable libro se había convertido en mi RINCÓN DE LAS PALABRAS, en el GUARDIÁN de sentimientos, emociones, anhelos...

Reflexiones, poemas, libros... ¡Dios mío! -pensé- ¡cuán afortunado eres! Amigos venidos desde tantos lugares a los que agradecer su estancia conmigo... BEJARALBA, PEHEBE (La eterna niña), LORD GOKUH... ¡Gracias!

De repente, quise soñar. Porque los sueños te llevan al EDÉN DE LA MENTE... al paraíso de las sensaciones. Al mirar por la ventana, vi un rostro conocido. Alegre, sincero, atento... Sí, era ella. PALMA estaba sentada en su BUHARDILLA, frente a la mía y parecía que sus ojos se alegraban de verme recostado en mi sillón... ¡Bienvenido de nuevo! -parecían decirme.

He vuelto. Hace poco más de un año convertí este pequeño espacio en un lugar acogedor, familiar, cercano. Por tod@s vosotr@s lo que en principio era pequeño ha ido creciendo hasta ocupar un lugar insustituible para mí. Y por eso, ahora os digo:

"YA ESTOY DE VUELTA. PASAD, ESTÁIS TOD@S INVITADOS"

Gracias,


Tristán