Canción de la semana

Cuento de Navidad

sábado, 27 de diciembre de 2008



El leñador huraño.


24 de diciembre de 1957. De nuevo, la misma historia de siempre. Luces en las calles, nieve en los tejados y esos dichosos niños siempre pidiendo y pidiendo… Definitivamente, ése no era un día que le gustara al señor  Smith. No, él no era feliz.

Mientras estaba terminando de cortar las últimas rachas de leña para su vieja chimenea, tocaron insistentemente a la puerta:

 

-          ¡Noche de Paz, Noche de Amor…!  -decían unos enanos, mientras otro de ellos agitaba una bolsita de tela.

-          ¿Qué demonios queréis? ¡Yo no tengo nada para vosotros!

-          Señor… estamos en Navidad, sólo queremos algunos caramelos…

-          ¡He dicho que no! –dijo aquél hombre de barba blanca poblada.

-          Esta noche tenemos una celebración en la plaza del pueblo, esperamos verle –dijo el chico que parecía más mayor.

Tras esto, los niños se alejaron cantando, como si fueran ajenos al desafortunado encuentro que acababan de experimentar.

Aquel hombre vivía en el bosque, en una casita de madera bien parecida, a unos 2 kilómetros de la plaza del pueblo, donde apenas se dejaba ver para adquirir los alimentos necesarios para vivir.

Iba transcurriendo el día y el señor Smith se sentía bien, a solas en su casa. No necesitaba a nadie. El calor de su casa le hizo sumirse en un profundo y placentero sueño. En él, se vio a sí mismo, con apenas 9 años. Se recordaba cantando villancicos frente a la puerta de su casa, con su bufanda de lana roja. Escuchaba, de lejos, las voces de su padre a su madre y los lloros de ésta, antes de abrir la puerta y salir corriendo. Su padre salió disparado tras ella, pero una mala fortuna con la nieve le hizo resbalar, golpeándose la cabeza contra la farola de la esquina.

Después, se recordó siendo joven, en la casa de Cassidy, aquella chica que había conocido años atrás y de la que estaba perdidamente enamorado desde que su memoria recordaba. Estaba sentado en el sillón, frente al árbol de Navidad, mientras escuchaba de la boca de la chica que no podía ser su pareja en el baile de Navidad, porque se lo había prometido a su mejor amigo.

Al despertar, malhumorado, comenzó a remover la leña y a quemar todos los álbumes de fotos antiguas que todavía conservaba.

Pasó la cena a solas y llegada la media noche se fue a dormir. Sin entender muy bien por qué, comenzó a sentir unas fiebres muy altas y palideció rápidamente. Trató de incorporarse, pero no fue capaz. Comenzó a marearse y quedó adormilado. De nuevo soñó. Y esta vez, se veía en medio de una habitación rodeado de todo el pueblo y con el médico observándole detenidamente. Veía pasar a interesarse al herrero, la panadera, el sastre… Todos tenían miedo de perder a aquél leñador gruñón. Vio también a los niños que habían pasado la tarde por su casa, entregándole una bolsita de pan y azúcar.

Volvió en sí, y comprobó que se encontraba en la misma cama que había visto en sueños. Pero allí sólo quedaba una niñita a la que preguntó:

-          Niña, ¿dónde estoy?

-          En la casa del médico, yo soy su hija Meredith.

-          ¿Y qué es lo que hago aquí?

-          Alguien del pueblo fue a buscarte a tu casa, al no verte en la plaza del pueblo y te encontró desmayado en la cama. Después te trajeron a mi casa.

-          Yo no merezco esto…

La sonrisa de la niña le iluminó el rostro: ésta es la magia de la Navidad.

Soledades Seis: Oleaje

domingo, 14 de diciembre de 2008

Siento que se me ruboriza el alma. Desde un tiempo a esta parte he perdido el norte, es como si nada por lo que había luchado hasta entonces tuviera ahora sentido...

Gritos de dolor y llantos silenciosos. Me dejo llevar por una marea que me va engullendo poco a poco, sin darme un instante para respirar.
Camino sin rumbo, siempre con lágrimas en los ojos y buscándote en la oscuridad. Pero sí, debe ser que te he perdido para siempre...
A veces quisiera volver atrás; otras correr hacia adelante sin freno, pero esto no se acaba y yo me siento fatigado. Cansado de preguntas sin respuesta, de buscar sin encontrar y de descubrir sólo vacío tras la sombra de tus ojos. Esto ya no es para mí. No quiero continuar en este cuento, con un papel ingrato y secundario. Estoy harto de correr detrás de un ideal que no habita más que en mi interior. 
Porque no quiero estar sólo, pero tampoco acompañado. La belleza de lo absurdo. Como la propia vida.

In memoriam

miércoles, 10 de diciembre de 2008

(Continuación de "A Contrarreloj")

De súbito, comienzó a sonar el teléfono escondido en el bolsillo trasero de los tejanos de Lucía. Ella aún estaba débil. Yo no era aún capaz de mover mi pierna maltrecha, pero me ofrezco a contestar:
- "¿Sí, quién es?" -exclamé exhausto.
- "¿Lucía? ¿Quién es?" -dijo una voz al otro lado.
- "Lorenzo..."
- "Un momento... ¿Darío? ¿Dónde estás? ¿Qué haces tú con el teléfono de Lucía?"
- "Mira, no hay tiempo para explicaciones... Estamos en un zulo, no tengo idea de dónde... Ella está a mi lado, sigue en estado de shock. Recuerda quién soy, pero no es
 consciente de nada de lo que ha sucedido antes de llegar hasta aquí... Yo tengo una pierna rota. Apenas hay agua ni comida, y..."
- "Vale, vale... Tranquilo. Ella me había llamado. Decía que quería enseñarme algo que iba a sorprenderme. Estaba segura de que juntos, podríamos ayudarte"
- "No sé... Sólo puedo decirte que antes, mientras dormía, sólo repetía: ¡No! ¡Freneee! ¡Me va a matar! Creo que puede haber tenido un accidente"
- "Está bien. Déjalo en mis manos. Os sacaré de ahí"

◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊

El maletín era de cuero viejo. El hombre de rasgos árabes que lo portaba parecía preocupado, pero seguro. Sin apenas mediar palabra con su acompañante, subió las estrechas escaleras de aquél piso viejo, situado en la zona vieja de la ciudad. 
Por su nerviosismo parecía esperar reunirse con alguien importante. Al llegar a la oscura habitación, aguardó pacientemente en una esquina, recostado sobre una silla de madera roída que encontró en una esquina, en la pared junto a la chimenea. 
Aunque sus órdenes de no conocer el contenido de aquel encargo, sino entregárselo al intermediario con quien se encontraría en breve a cambio de lo que éste tenía para él, no pudo resistir la tentación y se dispuso a examinar su interior.   
  
- "Si Al Mansr se entera de esto, soy hombre muerto".

Dentro encontró unas fotos de un hombre con pinta de juez estrechando la mano del que parecía su jefe y otras de dicho individuo portando una maleta muy similar a la que contenía tales pruebas. Así mismo, descubrió múltiples papeles y legajos, algunos a ordenador y otros manuscritos, entre los que pudo leer algunas hojas en que se repetía una misma frase: "yo sé que él es inocente".
Además, encontró un sobre lacrado con una nota dentro: 
- "Bueno, nadie sabrá si yo lo encontré ya cerrado" -se dijo, curioso.

En ella pudo leer:

"He descubierto algo que creo que es importante, pero me da miedo. No sé si debo contárselo a Lorenzo,
            Rosanna"

Cuando iba a dejar todo en su sitio tal y como lo había encontrado, sintió una mano que le asía violentamente por detrás.

Continuará.

Resultado: En tiempos de dificultades económicas, el Estado debería focalizar sus esfuerzos en...

jueves, 27 de noviembre de 2008

Presento los resultados de la última encuesta realizada:

Os animo a seguir votando en las próximas. ¡Gracias a tod@s!

Te recomiendo leer... (2)

domingo, 23 de noviembre de 2008

"San Manuel Bueno, mártir"
Miguel de Unamuno (1930).

Una pequeña aldea, Valverde de Lucerna, en Sanabria. La historia relata la vida de Don Manuel, un humilde cura que vive por y para su pueblo. En su lucha interior contra la soledad y contra su "verdad", el sacerdote participa activamente en la vida de Valverde, acompañando a mujeres y hombres, niños y ancianos, en sus quehaceres diarios.
Para todos es un ejemplo a seguir, en especial para Ángela Carballino, narradora de la historia y para su hermano Lázaro.
Pero detrás de tan infinita bondad, se esconde para el párroco un entramado laberinto de inseguridad y temor, de incredulidad.
El personaje nos revela una sencilla lección: "para ser santo, no es necesario creer en la santidad". Desvela como su objetivo principal de vida el bien de su pueblo, por encima del suyo mismo.

En esta obra, Unamuno se interroga por el sentido de la vida, por el verdadero significado de "creer" y nos muestra la psicología de un hombre más preocupado por la fe (y la felicidad) de su pueblo que por los dogmas impuestos en la época.
Un ensayo sobre la vida misma, con una referencia clara en "La vida es sueño", de Calderón de la Barca.

Valoración: Extremadamente recomendable.

Soledades Cinco: Quiero viajar hasta ti

lunes, 17 de noviembre de 2008

¡Qué hermosa te ves en la distancia!
Pareces mirar compasiva todos mis movimientos,
como si comprendieras el por qué de mis actos,
pero no los compartieras.

¡Cuántos deseos pedidos!
A la luz de tus ojos,
al calor de tus manos
al abrigo de tus silencios
sólo salpicados por cantos
de pequeños seres taciturnos.

Quiero llegar hasta ti...
y que envuelvas mis sueños
que protejas mis anhelos
y pueda sentirme seguro,
feliz de haberte encontrado.

Reflexiones de hoy (V): Comida para todos

lunes, 10 de noviembre de 2008

Esta mañana leía una noticia que me ha llamado la atención. Es indudable que la crisis alimentaria que se vive en la gran mayoría del continente africano es patente y preocupante. Quizás es la crisis que a más gente está afectando (por encima de las de 1984 y 2003).
Niños y niñas con una malnutrición severa que tienen que caminar largos recorridos para recibir raciones de alimentos (casi siempre, lácteos en polvo) para poder subsistir día a día.
Esto era así hasta la aparición de un "alimento terapéutico listo para usar", llamado Plumpy 'Nut, un complemento de 500 kcal a base de cacahuetes, vitaminas y minerales.
Para los científicos, se trata de un descubrimiento interesante, sobre todo para paliar la malnutrición infantil.
Sus beneficios respecto de las anteriores alternativas son claras: respecto de los lácteos en polvo, era necesario disponer de agua potable, energía (para calentar el agua), utensilios limpios y buena mano en la mezcla.
Es un tratamiento más barato que los anteriores y tiene una facilidad de conservación mayor.
Este complejo alimenticio, originariamente producido en Francia, ahora también es desarrollado en países como Etiopía, lo que genera empleo para un número destacable de personas en unas condiciones laborales supervisadas por UNICEF.
Creo que es una noticia, al menos, que puede dar que pensar en lo que ayuda humanitaria se refiere.
Sin embargo, esto no puede hacernos obviar la responsabilidad que nos concierne en la situación del reparto de la riqueza en el mundo. Que cada cual apele a su conciencia.

Fuente: http://www.elpais.com/articulo/portada/saquito/salva/vidas/elpepupor/20081109elpepspor_7/Tes

Reflexiones de hoy (IV): Elecciones en EE.UU.

miércoles, 5 de noviembre de 2008


Y ganó Obama. El Partido Demócrata estadounidense vuelve a gobernar en el país norteamericano. Tras un intenso mes de campaña, debates y promesas, los votantes americanos han votado por el cambio. El cambio que llega de la mano de un discurso de esperanza, proclamado por el que será el primer presidente negro de la historia de Estados Unidos.
Era una victoria anunciada, los últimos sondeos daban al candidato demócrata una clarísima ventaja sobre su rival republicano, John McCain, pero haciendo memoria histórica de lo sucedido hace 4 años cuando los demócratas daban por segura su victoria, nadie quería lanzar las campanas al vuelo.
Pero esta vez sí se han cumplido los pronósticos y se abre una nueva etapa, no sólo para los norteamericanos sino, por ende, para el conjunto de la comunidad internacional.
Y es que parecía que este cambio era esperado por todas las grandes potencias del mundo, como prueban los titulares de algunos de los diarios más importantes en Europa:

ElPaís.com (-Diario El País-, España): "Obama culmina el sueño de cambio".
ElMundo.es (-El Mundo-, España): "Obama cambia el color de la Historia".
LeMonde.fr (-Le Monde-, Francia): "Barack Obama elegido presidente: Es vuestra victoria".
Timesonline.co.uk (-The Times-, Reino Unido): "El cambio ha llegado - Obama gana de forma aplastante".
Mirror.co.uk (-Daily Mirror-, Reino Unido): "Esto es la Casa Negra. Obama es el nuevo presidente".
Bild.de (-Bild-, Alemania): "¡Obama es el nuevo presidente! Y el mundo es feliz".
Corriere.it (-Corriere dellá Sera-, Italia): "América ha elegido: Obama presidente".

Los resultados que se conocen son esclarecedores: un 66% de participación estimada y una victoria por 349 votos electorales a 163.
Hora actualización: 14:30

Reflexiones de hoy (III): Libertad de expresión

jueves, 30 de octubre de 2008

Leía esta tarde que un tribunal sirio ha condenado a 12 personas, entre ellas un enfermo de cáncer, a 2 años y medio de prisión por lo que allí consideran delitos políticos; más específicamente, por organizar una manifestación en defensa de la libertad de expresión y la consiguiente promulgación de una Constitución democrática.


Como siempre, una noticia como ésta me ha dado que pensar. Esto se une a una enriquecedora conversación que he tenido esta misma tarde en la residencia con un par de personas, en que hemos hablado de muchas cosas: la Iglesia, el aborto, la eutanasia... Ha sido una conversación espontánea, que ninguno de los que estábamos en aquella sala habíamos premeditado, pero cuando hemos sido conscientes de la hora, se había llegado el momento de cenar.
Conveníamos todos en que ese tipo de actividad es muy propia y saludable para los universitarios y yo exponía mi parecer: creo vital que una persona con estudios superiores le dé vueltas al coco de vez en cuando y se interrogue por cuestiones de importancia y sea consciente de la realidad que le rodea. Además, proponíamos incluso la posibilidad de plantear temas de debate para abrirlo al resto y realizar intercambios de ideas con cierta frecuencia.

A nadie se le escapa que una discusión argumentada y serena es la base de toda sociedad que se precie. De la confrontación de pareceres nacen los grandes avances, tanto a nivel individual como colectivo.
Pero, por desgracia, esto no es posible en todos los lugares del planeta, como se ve. A menudo no reparamos en este tipo de noticias, yo el primero, y no llegamos a percibir el alcance de lo que esto significa. En muchos lugares del mundo, cada uno no puede decir lo que piensa, por mucho que éste respete lo que dicen los demás; simplemente, o te atienes a lo oficialmente impuesto o no encajas y, en muchas ocasiones, eso no trae consecuencias demasiado agradables.

Me gustaría, una vez más, que comentáseis aquello que os sugiere esto y qué soluciones o medidas creéis que serían necesarias para garantizar que, dentro del respeto, cada uno pudiese opinar en libertad.

Fuente: http://www.europapress.es/internacional/noticia-tribunal-sirio-encarcela-doce-personas-pedir-libertad-expresion-20081029093048.html

A contrarreloj

jueves, 23 de octubre de 2008

(Continuación de "Confesión tardía")

-"Vamos, estúpido, saca el cuerpo de la chica y recoge sus cosas. Hay que llamar al jefe. Que Alá nos proteja".
Aquel hombre de tez morena, ojos y cabello negros y unos 35 años de edad hizo lo que su mentor le había dicho. Escogió una gran lona de plástico de entre los objetos que se encontraban en el Mercedes y envolvió a aquella inocente, previsiblemente muerta, antes de proceder a cargarla en la trasera del vehículo. Después recogió una pequeña cartera de cuero marrón, que estaba tirada en el salpicadero del coche siniestrado.
-"¿Creéis que estará muerta?" -dijo el más bajo. - "Corre y déjate de cuentos. No nos queda mucho tiempo." -se exasperó el otro.

.....
No era consciente de cuánto tiempo había pasado desde la última vez en que había sido plenamente consciente de mis actos, quizá un minuto o una hora o un día.
El silencio seguía reinando afuera y las esperanzas de que alguien me encontrara con vida se habían desvanecido con la última noche: ahora sólo pretendía morir solo, en paz. En ésas estaba, casi en el delirio, cuando me pareció distinguir unos pasos tras los muros de aquel sombrío lugar, como acercándose.
Casi instintivamente cerré los ojos y me acurruqué en un rincón, no sé muy bien si queriendo simular un sueño o la cada vez más ansiada muerte.
De súbito, se abrió la puerta de aquel antro y, queriendo salir de allí, traté de incorporarme y escapar. La luz exterior me cegó casi por completo, pero tras unos instantes de absoluto desconcierto, fue cuando fui realmente consciente de mi situación. Además de todo lo que había sido capaz de averiguarme en la oscuridad, descubrí con horror cómo habia perdido mi dedo meñique de la mano izquierda y mi rodilla derecha parecía haber salido de su lugar natural.
-"Ahí tienes a tu amiguita socio." -En ese momento un gran envoltorio de plástico apareció ante mí y uno de los dos de la puerta lo arrastró hasta que quedó al alcance de mi mano.
-"Espero que os divirtáis mucho." -Y una carcajada burlona nos dejó sumidos de nuevo en la negrura.

Con un tremendo dolor, casi infringido por el conocimiento real de mi estado, fui reptando hasta colocarme sentado junto a aquel extraño bulto, que parecía inerte. Al mover la pierna herida noté como el fémur crujía ante mí y un aullido feroz se escapó de mi boca.
Cual si de un beso de un príncipe se tratara, aquel terrible grito me pareció que hizo reaccionar a mi nuevo compañero. -"Dios santo..."
Acaparando fuerzas de flaqueza roí, rasgué, mordí, arranqué y rajé cuanto pude lo que me pareció un material irrompible. Tras unos momentos que me parecieron horas, comprobé horrorizado qué se hallaba ante mí:
-"¡¡Lucía!!, ¿eres tú?"
Al descubrir la voz conocida, aquel cuerpo sin alma pareció revolverse entre sus cenizas y un leve gemido salió de su boca. -"No puede ser, a ti también..."
Me moví por el suelo de aquel habitáculo tan familiar para mí. Recogí un poco del agua que una de las piedras filtraba en la parte posterior a donde yo me encontraba y se la acerqué a los labios en aquel recipiente improvisado, hecho con el plástico que acababa de destrozar.
Al palpar su frente noté que estaba muy fría. Traté de darle calor con mis manos y entreabrí esa boca que antaño había besado, para insuflarle ahora los últimos resquicios de vida que a mí me quedaban... Recogí todo el material que había esparcido por el suelo y tapé a la antigua fiscal, intentando desesperadamente que recobrara la consciencia.
Entonces, abrió los ojos. Un rayo de luz potente y blanca iluminó entonces aquel zulo, o mi mente. Parecí ver una sonrisa en sus labios.
-"Lo sient..." -trató de decir, pero antes de que dijera nada mis dedos habían sellado el poco aire que sus pulmones aún pudieran retener.
-"¿Recuerdas cómo te llamas, quién soy yo?" -inquirí preocupado.
-"Claro que sí, cari" -respondió, suave. -"Lo que no sé es por qué me has recibido hoy en este lugar tan extraño y no en tu casa, ¿es que tu mujer sospecha de nosotros?".

Aquello era lo único que nos faltaba...

Continuará

NC VI - Títulos con faltas

domingo, 19 de octubre de 2008

Según publican varios medios de comunicación en el día de hoy, un número importante de universitarios no superaría el llamado listón gramatical que, antaño, se aplicaba para el ingreso en bachillerato y que establecía que dos faltas de ortografía o tres de puntuación acarreaban el suspenso de la prueba o el examen en cuestión.


Para algunos docentes, esto es consecuencia exclusiva del sistema educativo, que ha descuidado el estudio de la lengua y para otros, es un efecto de un cambio en el concepto social, que ya no considera indispensable escribir bien para el desarrollo intelectual y el éxito social y profesional del individuo.

Este acuciante problema comienza a derivar en la importante dificultad que tienen los universitarios para encontrar trabajo y ya en algunos sectores profesionales (sirvan de ejemplo los despachos de abogados Garrigues o Gómez Acebo y Pombo) se han implantado libros de estilo para mejorar la calidad de la comunicación de sus empleados.

Más lejos de un simple hecho anecdótico, se observan estas carencias gramaticales en todos los sectores universitarios, incluidos aquellos de un supuesto mayor nivel intelectual.

Pese a que no existen estudios fehacientes, muchos expertos achacan esto a la entrada en vigor de la LOGSE (1990) que amplió la enseñanza obligatoria hasta los 16, produciendo según estos un deterioro del cuidado del lenguaje no cubierto satisfactoriamente por los años de bachillerato.
Para otros, este descuido lingüístico se debe a la influencia negativa de los mensajes cortos de móvil y los chats de internet.
En cualquier caso, es un asunto de una gravedad suficiente como para ser tomado en cuenta por los sectores sociales encargados de poner remedio.

Fuente: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Mucho/titulo/pocas/letras/elpepusoc/20081019elpepisoc_1/Tes

Resultado: A la hora de elegir un empleo... valoras

De nuevo, con vosotr@s el resultado de la tercera encuesta realizada en la Buhardilla. En este caso, se han contabilizado 19 votos, teniendo en cuenta que por primera vez la respuesta podía ser múltiple. Estos son los resultados arrojados:

Reflexiones de hoy (II): Seguridad Social

domingo, 12 de octubre de 2008

De nuevo dedico la entrada de hoy a un tema que puede llevarnos a la reflexión, o al menos, eso es lo que intento. Viene a colación de una experiencia que he tenido esta misma mañana. Los rigores del invierno, ya se sabe, me han hecho realizar una visita a los servicios de urgencias de uno de los Hospitales de la ciudad. Sorprendentemente, la atención ha sido rápida; apenas 5 minutos me han demorado en la sala de espera. Un catarro de diagnóstico y un antibiótico y un medicamento para calmar el dolor.
Sin entrar en la distancia entre el Hospital y la farmacia de guardia más cercana, el meollo del asunto llega cuando me dice la amable farmacéutica qué es lo que le adeudo.
Más de mil de los antiguos duros, para entendernos. Como los servicios de urgencia no expiden recetas, hay que pagar el precio íntegro. Eso sí, si les llevo el tíquet, las cajas y las recetas me devolverán el 40%, que es el gasto en medicamentos que asume nuestro sistema de previsión social, la Seguridad Social.
Durante el camino de vuelta me dio por pensar en esto. Nunca me he caracterizado por ser un pesimista, ni tampoco es objetivo de esta entrada crear alarma, pero si la situación económica es tan mala como dicen, y el sistema de Seguridad Social (que reporta subsidios por desempleo, prestaciones por incapacidad, entre otras) se resiente, uno de los campos en los que más se notará es, precisamente, el farmacéutico-sanitario. Y es que pagar ese dinero por dos medicamentos supondría que muchos no podríamos tener acceso a medicaciones de largo alcance temporal.

Me gustaría que vuestros comentarios respondiesen a estas cuestiones: ¿está realmente el sistema de Seguridad Social en alerta?, ¿verías tolerable que una de las primeras prestaciones que hubiera que costearse íntegramente fuera la sanitaria?

Confesión tardía

jueves, 9 de octubre de 2008

(Continuación de "Recluso")

Los hombres del comisario García habían sido ganados en su propio terreno. Un mal posicionamiento en el terreno, junto con la sospechosa actitud de uno de los agentes no activando la voz de alarma, había propiciado que los tres hombres armados inmovilizaran con una exquisita precisión a aquel desgraciado de aspecto demacrado y sucio, con ojeras pronunciadas y con unas canas que parecían fruto de los recientes disgustos que había recibido.
El jefe de la avanzadilla había tratado de cortar el paso a uno de los corpulentos hombres, pero un empujón de éste, terminó por abortar el único esbozo de reacción que los agentes de la Policía habían logrado articular.
Ni los veinte efectivos con un radio de acción de 5 kilómetros a la redonda, ni la unidad motorizada de persecución pudieron seguir el rastro a aquella furgoneta gris de cristales tintados más allá de 2 kilómetros largos por lo que, tras el desconcierto inicial, sólo quedó un amargo sabor de boca entre los presentes.
Cuando el comisario García fue informado de lo sucedido una nube negra se cernió sobre sus hombres, y la pequeña vena junto a la parte posterior del cuello, aumentó su tamaño desproporcionadamente.

...

La fiscal Lucía Márquez recibió la llamada del comisario pasadas las 10 y media de la mañana. En la conversación el agente explicó a su interlocutora los pormenores del operativo y el resultado fallido de las actuaciones, poniendo especial énfasis en el hecho de que toda la comisaría central estaba trabajando en la identificación y localización del vehículo a la fuga. Se citaron en las dependencias policiales media hora más tarde.

Lucía recabó todos los documentos en su poder, en relación al asunto que les concernía, así como unas esclarecedoras fotografías que nunca habían salido a la luz. "Estoy segura que todo esto aportará muchos datos que podrán resolver parte del misterio, aunque ya sea demasiado tarde", se dijo. Tenía la intención de contar toda la verdad y hacer todo lo que estuviera en su mano para que todo aquello terminara de una maldita vez, costara lo que costara y sin importar a quién se llevara por delante, aunque la perjudicada fuera ella misma.
Recogió de su escritorio todas las pruebas que retenía del escabroso asesinato de la novia de Lorenzo de Celis, hijo del todavía juez de lo Penal de la Audiencia Provincial, Mariano de Celis. Seguido, encendió su ordenador para buscar un formulario de declaración jurada y se puso a imprimirlo. En él, contó cómo ella misma había visto a don Darío Román en aquel Congreso sobre Derecho Penal e Investigación Privada, organizado por las Universidades de Salamanca y Complutense de Madrid.
Aunque no estaba muy segura de su veracidad ni de su valor jurídico, relató cómo don Mariano de Celis, juez competente en el "caso Jamaica", un escándalo sobre una red de prostitución y blanqueo de capitales, experimentó un repentino cambio de actitud con respecto al principal acusado, Mohammed Al Mansr, tras la segunda sesión de juicio oral y expuso finalmente sus dudas racionales sobre las cuentas fiscales del acusado, que había volatilizado 10 millones y medio de euros 48 horas antes del inicio de la vista, cuyo paradero era dos años después, desconocido.
Firmó el papel que tenía en sus manos procurando que siguiera todas las formalidades requeridas para su validez y metió todo el material en su cartera de trabajo. Miró el reloj. Faltaban 10 minutos para la cita con el comisario García.

Bajó apresuradamente hasta el garaje y cogió su coche. La comisaría distaba unos 3 kilómetros de la vivienda de la fiscal y decidió realizar el trayecto evitando las vías principales de la ciudad, tratando de huir de atascos y complicaciones.
Apenas faltaba una manzana para llegar a su destino cuando un Mercedes Clase A verde oliva, con matrícula BZX se saltó un semáforo en rojo ante el asombro de Lucía. El coche, que transitaba en un carril en sentido contrario a ellla, siguió su camino a una velocidad endiablada. "Tengo que llegar pronto"...

Pero antes de que pudiera ser consciente de este pensamiento en el aire, el dichoso Mercedes aparecía rugiendo furioso tras ella. El muro de piedra no tuvo piedad de su coche... ni de su cuerpo.

Continuará

Soledades Cuatro: Esta tarde vi llover...

martes, 7 de octubre de 2008

Esta tarde vi llover, vi gente correr y no estabas tú...

Esta tarde vi llover, amigo, mientras contemplaba impávido el transcurrir del tiempo. Primero unas nubes que amenazaban el cielo, y con él, a todos cuantos nos refugiamos en él.
Llovía mientras leía relatos enternecedores en otros rinconcitos como éste. Hablaban del otoño, de la ilusión perdida, del amor... y en cada palabra podía verme a mí mismo recitando en voz tenue todas aquellas ideas enmudecidas y desordenadas.

Canciones melancólicas y, sin embargo, serenas. Como aquella voz apagada por el cansancio, cuyos gritos apenas si oyen sus propios oídos. Y parece que todo lo que mis ojos descubrían en esas líneas estaba especialmente escrito para mí; como si tras ese Cristal o en aquella otra Buhardilla la inspiración de mi vida se hubiera posado a descansar.

Esta tarde vi llover, amigo. Agua de espera intranquila, de desilusiones cortadas por la esperanza. Pero todo seguía gris. Y claro que vi gente correr, en mis pensamientos, en mis ilusiones aún latentes...

Mi mente seguía su curso.
"...Y no estabas tú".

Pero, casi obra de un milagro, aquella tarde vi lucir el sol.

Recluso

jueves, 2 de octubre de 2008

(Continuación de "El puzzle")

Estaba milagrosamente vivo. Aunque había perdido la noción del tiempo, creí precisar que habían pasado aproximadamente 2 horas desde aquella brutal paliza que me habían propinado los tres hombres con bates, puños americanos y cadenas. Todo había sucedido lo suficientemente rápido para que, entre los dos esbirros, me cogieran, amordazaran y hacinaran en la trasera de una pequeña camioneta sin cabina. Los hombres del comisario García no debían estar preparados, porque cuando quise escuchar la sirena, o eso me pareció, ya estábamos muy lejos del lugar.
En el interior del vehículo siguieron infringiéndome golpes, empujones, cortes y vejaciones, mientras el conductor se dirigía en árabe a su copiloto, en quien reconocí al autor de la llamada del hotel de la noche anterior y al interlocutor de aquella llamada... en la cárcel, dos años atrás.

Cuando recuperé el conocimiento, me encontraba en un zulo húmedo, con un hedor a putrefacto característico de un lugar abandonado muchos años atrás y sin ropa. Sólo cubierta una pequeña zona por mis boxer azules, con remate elástico. El habitáculo, si apenas tenía 4 metros cuadrados, era de techo bajo, algo menos de 1,50 metros, y sin agua ni luz; salvo la que se adentraba, tenue, por una pequeña resquebrajadura de la piedra caliza, en una de las esquinas del lugar.
La única decoración consistía en las telas de araña que colgaban de las esquinas y techumbre y un color verde negruzco, derivado del moho y el paso inexorable del tiempo.
Cerré los ojos y agucé el oído, para intentar reconocer en el exterior algún sonido conocido o no, pero que me permitiera al menos suponer la presencia de personas o algún elemento, para intentar situarme de modo alguno.
Aunque era perfectamente consciente de que era esfuerzo en vano, pues apenas conocía los alrededores de aquella hostil ciudad en la que, gafe de mí, había dado hacía algunos días.

De súbito, casi sin quererlo, me vino a la mente la imagen de la playa por la que había paseado a mi llegada a la ciudad, rodeado de sombrillas y niños retozando, y creí entonces identificar olores y sabores.
Pero tras esa huída mental, mis ojos se acostumbraron a la oscuridad del lugar y pude comenzar a reconocer mi estado, físico y psicológico.
Entonces, un amargo regusto a sangre reseca me acechó de pronto y al palpar con mi lengua, uno de los dientes delanteros se partió y cayó perdiéndose en aquel pequeño, pero endiablado lugar.
Traté de explorarme y descubrí hematomas en brazos, piernas y espalda, un ojo hiperbólicamente hinchado y una alarmante incapacidad para desplazarme... Ni siquiera había sido capaz de ponerme en pie.
Arrastrándome cual reptil, traté de encontrar humedades recientes en la piedra, a la búsqueda de agua que calmara la terrible sed que sentía y que pudiera adecentar el horrible aspecto de aquel cuerpo magullado.
Pasado un rato de inquietante tranquilidad, comencé inexplicablemente a sentir una sensación mezcla de angustia, claustrofobia y desesperación y, casi instintivamente, comencé a gritar en busca de auxilio, socorro o simplemente de alguien que me pudiera escuchar.

-"¿Hay alguien ahí? -farfullé a gritos. -"¿Hay alguien?"

El silencio respondió burlón. Entonces me di cuenta: estaba solo.

Continuará

Una tarde cualquiera

miércoles, 1 de octubre de 2008


Una tarde cualquiera...

El sol y las nubes pugnan por reinar en un cielo sin dueño. Mis miradas y pasiones se entrelazan en un torrente incesante de inquietud. Frustración. Una hilera de

preguntas sin respuesta. Y mientras tanto... TÚ. Y lloro mientras vago por tu risa.

Y no encuentro el laberinto que me lleve al oasis de tu cuerpo. Porque no existe.

Eres un espejismo congelado en mi memoria. Una llave que abre una puerta donde no hay salida. ¿La hay? No. Es imposible.

Y despierto. La lluvia recorre mi cara pálida de sueños, ilusiones y fracasos. No busco, no encuentro.

El beso de la soledad me envuelve, me consume su olor a sangre.

Y después...

Sólo el sino lo sabe.


CH II - ¡Camarero, camarero! (II)

lunes, 29 de septiembre de 2008


¡Camarero, camarero!
¿Qué?
¡Una de arroz!
¿Una de arroz?
Arrooooz, con el corazón, que con el alma no pueeedooo...

¡Camarero, camarero!
¿Qué?
¡Una de tortilla!
¿Una de tortilla?
Tortilla amando locamente...

¡Camarero, camarero!
¿Qué?
¡Una de pacharán!
¿Una de pacharán?
Pacharán más de mil años, muchos máaaas...

¡Camarero, camarero!
¿Qué?
¡Una de pacharán!
¿Una de pacharán?
Cielo y tierra pacharán, mas tus palabras no pacharán...

¡Camarero, camarero!
¿Qué?
¡Una de pan bimbo en lata!
¿Una de pan bimbo en lata?
Pan bimbo en lataa, pa' mi morenaaaa...

¡Camarero, camarero!
¿Qué?
¡Una de atún!
¿Una de atún?
Atún es que este amor es atún como el mar atúuun...

¡Camarero, camarero!
¿Qué?
¡Otra de atún!
¿Otra de atún?
Atún lado me siento seguro, atún lado no dudooo...

¡Camarero, camarero!
¿Qué?
¡Una de piña!
¿Una de piña?
Piñaaaa, dulce piñaaaa, piña abre los ojos sin temoooor...

¡Camarero, camarero!
¿Qué?
¡Una de agualitro!
¿Una de agualitro?
Agualitro dime tú, que sonidos son los que oigo yo...

¡Camarero, camarero!
¿Qué?
¡Una kas de litro!
¿Una kas de litro?
Kas de litroo, kas de litrooo, kas de litro de mi corazón...

¡Camarero, camarero!
¿Qué?
¡Una de queso!
¿Una de queso?
Quesos den por culo, matarilerilerile...

¡Camarero, camarero!
¿Qué?
¡Una de queso de Huelva!
¿Una de queso de Huelva? Quesos Huelvan a dar por culo, matarilerilerile...

¡Camarero, camarero!
¿Qué?
¡Una de queso rayado!
¿Una de queso rayado?
Quesos den por culo, culo, culo, culo...

El puzzle

jueves, 25 de septiembre de 2008

(Continuación de "Camino del desfiladero")

- "¿Sí?"
-"Espero que hayas sabido hacer su trabajo... Ese malnacido no puede salir vivo de ésta. Por tu bien y por el suyo..." -dijo la voz grave al otro lado del teléfono.
-"Pero..."
-"¡Ni peros ni pamplinas! ¿Es que aún no te ha quedado claro? ¿O acaso no te das cuenta de que puedo hundir con sólo mover un dedo tu carrera... y tu vida? ¡Tiene que pagar! ¿Me oyes? ¡Y ahora más vale que actúes tal y como te he dicho inútil!
...

Tras telefonear al pobre infeliz para explicarle que no había conseguido el dinero, alertó al comisario García de la situación y le solicitó que enviara una unidad para la supervisión del encuentro clandestino en el desfiladero.
Pero no fue la última llamada de la noche. Descolgó el teléfono una voz de origen árabe, probablemente de unos 40 ó 50 años:

-"Entiendo... osea me dice usted que va a asistir acompañado de un grupo de polis... ¿y puede decirme qué quiere a cambio de esta inestimable colaboración?"

Entonces ella le facilitó un número de cuenta corriente del Banco de Crédito de Castellano, junto con el nombre del destinatario de la transferencia.

-"Muy amable señorita. Que Alá esté contigo" -se despidió cortésmente.
-"Mierda de Alá y todos los dioses del Olimpo"
Poco a poco, se iba dando cuenta de la importancia de la traición que acababa de cometer, y un deseo irrefrenable de acabar con todo aquello le invadió de súbito.
De repente, se dio cuenta de que no podía salir del bucle en el que ella misma estaba metida y, cuando quiso ser consciente de lo que estaba haciendo, se vio a sí misma telefoneando a la esposa o ex-esposa de aquél que había depositado en ella misma sus pocas esperanzas de salvarse para pedirle a aquella buena mujer, salvo amenaza de problemas graves que si recibía una llamada de aquél tardase lo menos posible en dejarle con la palabra en la boca. "¿Qué cosa aún más ruin puedo hacer por aquél con quien sueño?", se dijo angustiada y trató de conciliar el sueño.

Unas horas después despertó sobresaltada, al sonido del portero automático del portal. Publicidad. En ese momento, con la frente y las manos sudorosas, parecía que todas las piezas empezaban a encajar.
Todas, menos una: ella misma.

Continuará

Resultado: ¿Qué opina sobre... la EUTANASIA?

lunes, 22 de septiembre de 2008

Segunda encuesta en la Buhardilla:

















Éste es el resumen de los votos emitidos:

Soledades Tres: The wall

sábado, 20 de septiembre de 2008

Es curioso. Es sencillo jugar a este lado, con los coches, el balón o la consola. Vivir en esta burbuja creada artificialmente, en la que no hay dolor, desesperanza ni llanto. Donde todo es conocido. Es más fácil conformarse con lo que es normal, con lo que siempre ha sido así, sin interrogarse qué puede haber detrás.


Al principio sólo eran unos cuantos ladrillos; se podía ver claramente lo que había detrás. Pero aquello era un desierto y me daba miedo. Por eso decidí quedarme aquí. Pero fui creciendo y el espacio se iba quedando pequeño, disimuladamente, pero sin descanso.
Estoy acostumbrado a este horario. Los demás van dejando sus casas, conquistando metas y otros corazones, pero yo estoy tras él. A mí eso no me afecta. ¿O quizá sí? Pero... ¿esto no lo había levantado para protegerme?, ¿por qué entonces me hace daño ahora? Yo pensé que todo sería diferente.
Busco un pico, pero se los han llevado todos... Mandadme una postal cuando lleguéis. Porque yo sigo sin entenderlo, o sin entenderme.

Horas de tempestad

viernes, 19 de septiembre de 2008

Pasaban soñando
lentas, tranquilas, pausadas
aquel reloj recordaba tus ojos
¡donde estarán ahora!

Agujas de plata y cristales
que, como si con ellas no fuera,
continuaban marcando las tardes.

Sé que ahora no estás
y me duele;
sigo encontrando amaneceres
reflejo cobarde.

Quisiera decirte tanto
y no sé como calmar
este profundo llanto.

La luna, radiante y llena,
guardiana del firmamento;
impasible y majestuosa
vigila tus movimientos.

Pienso en ti, en nuestro encuentro;
y no ansío sino verte,
mas no llega el momento.

Imagino otro dueño
imagino otro querer,
imagino otros besos
regalados por doquier.

No encuentro sosiego, cura
ni antídoto que me consuele;
que me borre esta amargura.

¡Oh, desdicha maldita!
¿por qué te cebas conmigo?
tu perfume me envenena
cual mezquino enemigo.

Crueles martillos de seda
que machacan mis sentidos
y mi pensamiento enredan.


No acepto la derrota
de verme sin tu cariño,
no es fácil allanarme,
reducirme a ser tu amigo.

La calle sigue vacía
el eco contagia veloz
a un alma ya sin vida.

Yo te seguiré queriendo,
es ridículo negarlo;
pero de qué me sirve ahora
si no puedo demostrarlo.

Un segundo más te pido,
antes de que te marches
y comience mi castigo.

Castigo por no tenerte
castigo por no ser mía
castigo por no olvidarte
castigo de noche y día.

Siento morir despacio
agónico sufrimiento
víctima del desprecio.

Es inútil lamentarse
ni siquiera serviría
para cubrir el dolor
que me infringe tu partida.

Perdida la esperanza
de reencontrarme contigo
insípida añoranza.

Pasaban soñando
lentas, tranquilas, pausadas
aquel reloj recordaba tus ojos
¡donde estarán ahora!

Camino del desfiladero

domingo, 14 de septiembre de 2008

(Continuación de "Atando cabos")

"Dos 'kilos' y medio... ¿y de dónde saco yo ahora ese dinero?"
Cogí mi portátil del fondo de la maleta, que aún seguía a medio deshacer en un lado de la habitación y lo encendí. En unos minutos conseguí conectarme a internet y rebusqué en mi cartera la contraseña para acceder a mi cuenta del Banco.
Saldo: 549, 74 €. Un puñal en forma de divorcio volvió a clavarse en mi sien.
No podía llamar de nuevo a Lucía, porque sólo conseguiría perder las pocas oportunidades que pudieran quedar para que me ayudase.
¿Y Javier? Tampoco... ya le había pedido prestados 6.000 euros para pagarme la estancia desde que mi mujer, o ex-mujer, me había echado de casa y costearme el viaje hasta aquella ciudad enemiga, en busca de respuestas, o preguntas, más preguntas.
De repente, una inexplicable necesidad de volver a mi antiguo apartamento, cerca de Lucía, me embargó.
Pero, casi de manera fugaz, recordé las palabras con que me había despedido hacía sólo un segundo: "Esta noche te llamo".
- "Esta noche... ¿cuándo? Si son ya las 12..." -mi voz había salido por su propia voluntad, casi ahogándose en un grito.

Comencé a barajarlo en serio. Esto no era culpa mía, yo había tratado de rehacer mi vida. Entenderlo y rehacerla. ¿Qué podía perder que no me hubieran arrebatado ya?
Dejé sonar un tono, dos, tres... Cuando ya iba a colgar, una voz aguardientosa me contestó de forma fría, como si ya conociese asunto o interlocutor.
-"¿Sí? ¿Se puede saber quién me molesta a estas horas?"
-"Ho... hola María" -balbucí.
-"¿Darío? ¿Eres tú?"
-"¡S... sí, soy yo!"
-"Lo sien...." -trató de escapar de un pasado que no quería aceptar.
-"Escúchame, por favor. Sé que aún estás dolida, pero hace un momento he vuelto a recibir una carta, y una llamada... La voz me recordó mucho a aquel tipo que me llamó cuando estaba en la cárcel" -traté de que mi voz sonara más convincente de lo que realmente estaba.
- "Mira Darío, puede que fuese injusta contigo, pero ahora no... Adiós". Y el eco se quedó para hablar conmigo.

Eran las 4 y media de la mañana cuando sonó el móvil, sobresaltándome en la duermevela en la que estaba sumido desde que había puesto mi cabeza en la almohada.
-"Cari, ¿cómo estás? -su voz parecía preocupada, pero serena.
-"Puuess.. se diría que no muy bien" -respondí turbado.
-"Ya, me lo imagino. Oye, escucha, me ha sido imposible reunirte siquiera 50.000. Pero he llamado al comisario del distrito donde te encuentras. Me ha pedido que vayas lo antes posible a exponer la situación para poder ofrecerte protección".
-"Pe-pero me ha dicho que vaya solo" -un escalofrío me visitó, por primera vez en aquellas horas.
-"Es lo mejor, hazme caso, por favor. Vístete en seguida y corre. Llámame en cuanto sepas algo, sea cuando sea, ¿0k?"

El comisario había diseñado un sencillo, pero eficaz plan cuando llegué a las dependencias de la Policía. Llevaría un maletín con el dinero solicitado, que incorporaría un pequeño lector de huellas dactilares digital en el reverso del mango; directamente conectado a la base de datos de la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil. Veinte efectivos peinarían la zona, con un radio de vigilancia de 5 kilómetros y una unidad estaría preparada para una eventual persecución.
-"Y póngase este chaleco, por si hay sorpresas. Suerte" -había dicho el comisario García.

La hora llegó pronto. Había tomado un expreso de máquina en la propia comisaría y había salido a pie camino de mi destino inmediato. El corazón marcaba un ritmo que sólo él conocía y mi cuerpo comenzó a temblar acompasadamente. Recordaba las últimas palabras de aquel comisario alto, esbelto y con un característico pelo largo, doblegado en una coleta. "Si no ve otra, resguárdese y mis hombres comenzarán el tiroteo". Pero eso no parecía salvarme el pellejo.
La espera se hizo tremendamente angustiosa. Llegué a pensar que todo había sido una terrible broma o que el sujeto se lo había pensado mejor, pero no. Apareció un hombre, aproximadamente de 1,90, con gabardina de cuero negra y una máscara dorada en la cara, sólo horadada en unos pequeños ojos almendrados. Me fui acercando, poco a poco, tratando de dar seguridad a mis pasos. Seguridad y convicción que se desvanecieron al ver a otros dos hombres detrás, escoltándole.
Me tiró el trozo de mechón de la rubia de hacía dos noches y una pequeña bolsita que parecía contener un trozo de plástico, o de látex. Me temí lo peor.
-"Nadie le dijo que esto sería un bis a bis" -se mofó, al leer mis pensamientos. Chasqueó los dedos de su mano derecha y 'sus' hombres se adelantaron hacia mi posición, quedando el otro parado, impasible.
Peligrosamente, horrorizado, le vi hacer otro movimiento de mano y acercar la que le quedaba libre a la parte derecha de su cintura, mientras sus secuaces daban otro par de pasos hacia mí en actitud amenazadora.
-"Amigo, le dije muy claro que viniera solo".

Continuará

Te recomiendo leer... (1)

jueves, 11 de septiembre de 2008

"La piel del tambor"
Arturo Pérez-Reverte (1995).

Un misterioso pirata informático trata de adentrarse en el ordenador personal del Papa. En su mensaje, alerta de que una iglesia sevillana está en peligro. "Una iglesia que mata para defenderse". Roma envía un agente para recabar información, pero éste acaba perdiendo la objetividad... y pone en peligro su vida y lo que había sido hasta entonces.
Una magnífica trama de confabulaciones, muertes intrigantes, codicia, ambición e intereses contrapuestos; entremezclados con una magnífica descripción de Sevilla, la ciudad de la luz.


Valoración: Muy recomendable.

Soledades Dos

martes, 9 de septiembre de 2008

Días de nubes negras.

Ya dicen que hay días que es mejor no levantarse. Y éste debe ser uno de ellos. Uno de esos días en los que no puedo con el peso de mi vida, en los que, por más que lo intento, no veo una razón para sonreír.
Días de rabieta contenida, de impotencia contumaz. Días en los que el luto es el color preferido, de propios y extraños. Tristeza sin un motivo aparente, pero que arrastra motivos de sobra que la justifican. Quiero y no puedo expresarme. Todos nos hemos sentido así alguna vez, y no es que sea ni bueno ni malo, sólo es así. Rodeado de gente que muestra su apoyo, pero solo. ¿Por qué, de repente, se diluyen todos los castillos que tanto me ha costado levantar? Es un paso atrás, para poder dar dos adelante o, al menos, eso espero. Esperando un tren que nunca llega.
En el fondo, días de nubes negras.

NC V - ¡Piruletas por aquí, piruletas por allá!

lunes, 8 de septiembre de 2008

Para que veáis que las piruletas valen para algo más que para pasar un momento dulce. En Valladolid, se ha batido el Récord Guiness de dar a chupar la piruleta al compañero de al lado. Tantos como 12.831 personas han ofrecido sus caramelos al de al lado durante 100 segundos (la antigüedad del Ayuntamiento en años). Las normas de tan singular reto eran claras: todos los participantes debían formar una única fila, sin romperse, y sujetar la piruleta con la mano derecha.
Comentarios a parte, el pretexto de conseguir este nuevo récord seguro provocó un momento divertido entre todos los asistentes a la Acera de Recoletos.
Como dato, es bueno apuntar que el reto se consiguió al segundo intento.

¡Enhorabuena vallisoletanos, por ser los más dulces de Castilla!

Fuente: www.20minutos.es/noticia/410015/0/record/guinness/valladolid/

Juegos Paralímpicos Pekin 2008

sábado, 6 de septiembre de 2008

Ahora llega el turno de los Juegos Paralímpicos. Hoy dan inicio los XIII Juegos Paralímpicos, en Pekin. Participaran deportistas con discapacidades físicas, mentales y sensoriales. Se desarrollarán entre el 6 y 17 de septiembre y contarán con 20 disciplinas deportivas.
España es una de las potencias en estos Juegos.
Listado de deportes:
- Atletismo. - Judo.
- Baloncesto. - Natación.
- Boccia. - Remo.
- Ciclismo. - Rugby.
- Esgrima. - Tenis de mesa.
- Halterofilia. - Tenis.
- Fútbol-7. - Tiro con arco.
- Fútbol-5. - Tiro olímpico.
- Goalball. - Vela.
- Equitación. - Voleibol.


El medallero español queda como sigue:

Natación-100 m libres S5 (Mª Teresa Perales)
Natación-100 m mariposa S11 (Enhamed Enhamed)
Natación-200 m libres S4 (Richard Oribe)
Natación-200 m libres S5 (Mª Teresa Perales)
Judo -70 kg (Mª Carmen Herrera)
Natación-400 m libres S11 (Enhamed Enhamed)
Ciclismo-Crono en carretera CP3 (Javier Ochoa)
Ciclismo-Crono en carretera CP4 (César Neira)
Ciclismo-Crono B&VI 1-3 (Christian Vengue y David Llaurado)
Natación-100 m libres S11 (Enhamed Enhamed)
Natación-100 m braza SB4 (Ricardo Ten)
Natación-400 m libres S9 (Jesús Collado)
Natación-50 m libres S11 (Enhamed Enhamed)
Natación-50 m libres S5 (Mª Teresa Perales)
Atletismo-Lanzamiento de peso F11/12 (David Casinos)


Ciclismo: Tándem-Persecución en pista 4000 m (Christian Vengue y David Llaurado)
Natación-100 m libres S4 (Richard Oribe)
Ciclismo-Persecución LC2 (Roberto Alcaide)
Natación-100 m mariposa s10 (David Julián Levecq)
Judo -63 kg (Marta Arce)
Natación-50 m espalda S5 (María Teresa Perales)
Natación-100 m braza SB12 (Sandra Gómez)
Natación-100 m mariposa s12 (Ana García-Arcicollar)
Natación-200 m libres S5 (Sebastián Rodríguez)
Natación-100 m braza SB9 (Sarai Gascón)
Atletismo-1500 m T46 (Abderrahman Ait Khamouch)
Natación-400 m libres S12 (Enrique Floriano)
Natación-50 m braza SB3 (Vicente Gil)
Natación-4x50 m libres, relevos (Richard Oribe, Daniel Vidal, Jordi Gordillo, Sebastián Rodríguez)
Ciclismo-Contrarreloj manual, cat. C (José Vicente Arzo)
Boccia-Parejas mixtas BC3 (Yolanda Martín, Santiago Pesquera, José Manuel Rodríguez)
Ciclismo-Crono en carretera LC4 (Juan José Méndez)
Natación-150 m mixto SM4 (Javier Vicente Torres)
Ciclismo-Ruta LC 3-4 / CP3 (Javier Ochoa)
Natación-50 m libres S4 (Richard Oribe)
Tenis de mesa-Equipo masculino Clase 9/10 (Jorge Cardona, José Manuel Ruiz)


Ciclismo en pista-Persecución 3000 m CP4 (César Neira)
Judo -57 kg (Mª Mónica Merenciano)
Atletismo-100 m T12 (Eva Ngui)
Boccia-Mixto BC2 (Manuel Ángel Martín)
Ciclismo en pista Persecución LC4 (Juan José Méndez)
Natación-100 m braza SB8 (Alejandro Sánchez)
Tenis de mesa-Clase 7 (Álvaro Valera)
Natación-50 m braza SB3 (Miguel Luque)
Natación-200 m estilos SM5 (Pablo Cimadevila)
Tenis de mesa-Clase 3 (Tomás Piñas)
Ciclismo-Crono en carretera LC2 (Roberto Alcaide)
Atletismo-Triple Salto F11 (Javier Porras)
Boccia-Mixto BC1-2 (Fco. Javier Beltrán, Pedro Cordero, Manuel Ángel Martín, José Vaquerizo)
Natación-100 m braza SB4 (Mª Teresa Perales)
Natación-50 m libres S12 (Déborah Font)
Atletismo-1500 m T13 (Ignacio Ávila)
Natación-100 m espalda S10 (Esther Morales)
Natación-50 m espalda S2 (Sara Carracelas)
Atletismo-800 m T46 (Abderrahman Ait Khamouch)
Natación-50 m libres S5 (Sebastián Rodríguez)
Natación-4x50 m relevos mixto-20 puntos (Pablo Cimadevila, Vicente Gil, Daniel Vidal, Sebastián Rodríguez)
Atletismo-200 m T12 (Eva Ngui)

Soledades Uno

viernes, 5 de septiembre de 2008

¿No vienes a arroparme ya? Tengo frío... Y cierro los ojos y ahí estás tú, mirándome y sonriendo. Y de veras creo que existes. Pero esta noche mi cama está vacía, y fría, sin ti. ¿Alguna vez te encontraré? ¿Vendrás algún día desde el Mundo de Morfeo? Me parece que no.
Y mi cama está vacía, y fría, sin ti.
Espejo de soledades y oleada de oscuridad. Tranquilos, amigos, no sois lo únicos. Yo también sé lo que es sentir que nadie te siente, ni te miente, ni te añora.
Saber a qué sabe esa sensación de sentir que nadie te va a echar de menos. ¿Enrevesado? No más que Tú, querida.
Pero, sin sentido, tal vez. Y mi cama está vacía, y fría, sin ti.

¡Mierda! ¿Por qué voceo silencios y maldigo bendiciones? Quiero llorar y me río, quiero gritar y me callo, quiero... quiero...
Quisiera parar el tiempo de una vez y pedir que terminara esta broma de mal gusto. No digas tonterías anda, a todos nos llega nuestro momento.
Es como si llegaras a acostumbrarte a algo que no es normal. Como si dieras por perdida una batalla en la que ni siquiera te dejaron participar.
Y veo pasar el tiempo y a la gente enamorarse, salir, disfrutar... Pero yo sigo en mi cárcel. Y Tú tienes mi llave y no me quieres abrir. Llamé con fuerza y no acudiste.
Y cada vez te vas quedando más cerca, me decían mientras cogían el premio. Pero mi caja de cartón siempre llega vacía. ¡Qué chollo el del cartero!
Siento que te alejas al tratar de buscarme. O es quizás que no me buscas...

Y mi cama está vacía, y fría, sin ti.

Resultado: ¿Qué es lo más importante para ti?

jueves, 4 de septiembre de 2008

Aquí tenéis el resultado de la primera encuesta realizada en La Buhardilla:

¡Gracias por vuestros votos!

Reflexiones de hoy (I): Eutanasia

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Me gustaría que este espacio fuera también un lugar para reflexionar. Por ello, periódicamente, expondré temas para que cada persona pueda dar su opinión. Pido sensibilidad y respeto en los comentarios que dejéis.

El primer tema viene a colación por una ley que el Parlamento andaluz pondrá en marcha en fechas próximas. Esta norma permitirá la eutanasia pasiva, es decir, la no continuación de la vida por la interrupción de los tratamientos médicos que la sustentan.
La ley dara cobertura jurídica y asistencia a los pacientes terminales que deseen ser desconectados o quieran aliviar su sufrimiento mediante sedación paliativa. La regulación incluirá la posibilidad de que los pacientes opten por interrumpir los tratamientos que les mantienen con vida.
Así, por tanto, la voluntad del paciente (siempre y cuando esté capacitado para expresarla) prevalecerá sobre cualquier otra consideración o circunstancia.
Esta ley autonómica viene a desarrollar el artículo 20 del Estatuto andaluz, que establece que "todas las personas tienen derecho a recibir un adecuado tratamiento del dolor y cuidados paliativos integrales y a la plena dignidad en el proceso de su muerte".
Esta ley sólo reconocerá la voluntad del paciente a elegir una muerte digna, no considerando, en ningún caso, la legalidad de la eutanasia activa (la interrupción de la vida mediante acciones positivas, es decir, aplicar tratamientos que induzcan la muerte).

Es, desde luego, un tema complejo; pues hay que conjugar el derecho a la vida (reconocido como fundamental en nuestra Constitución y multitud de normas internacionales), el deber de salvar vidas de todo personal médico, el derecho al desarrollo integral de la personalidad y, una cualidad innata a todo ser humano, el derecho a elegir.

Espero vuestras opiniones, siempre respetuosas.

Atando cabos

martes, 2 de septiembre de 2008

(Continuación de "Una llamada para el recuerdo")

Había algo en toda aquella historia pasada que no me terminaba de cuadrar, ni dos años después. ¿Cómo la policía pudo dar por buena la semejanza entre "el joven de estatura media" que vieron los testigos y yo?
Aún era joven, sí, pero desde luego no era sencillo compararme con Lorenzo, si es que él había sido realmente el autor de aquellos hechos.
¿Y por qué iba él a matar a su novia? Cuántas preguntas sin por qué me acechaban...
Bebí un poco de agua tibia que había comprado fresca esa misma tarde en un puesto del paseo marítimo.
Sin embargo, lo más desconcertante era la supuesta implicación de mi amigo De Celis en aquella rocambolesca historia de prostitución y drogas. ¿Qué es lo que la chica sabía y que provocó su muerte?
El asunto era que, dos años después y habiéndome dedicado casi íntegramente a esclarecerlo, no había logrado atar cabos.
Lo único positivo es que Lucía Márquez, fiscal del caso y amiga de instituto y universidad, me "exculpó por falta de pruebas". Extraoficialmente, en su despacho, reconoció haberme visto en el Congreso, pero me explicó que debía rehusar de exponerlo en la vista oral por presiones externas.

- "Entiéndeme Darío, me juego mi prestigio, mi puesto y mi integridad". -dijo, casi implorando. - "Te sacaré de esto lo mejor que sepa, te lo prometo".
Pero que no me declararan absolutamente culpable y el excesivo cariño que, según mi mujer, mostraba Lucía la hicieron desconfiar. No digo que no tuviera motivos, pero nada era lo que parecía.
Pero el resto, ya era conocido.Lo que ahora me incomodaba era la llamada que acababa de tener. Ante la falta de pistas para poder seguir, yo mismo intentaba convencerme de que todo aquello no había ocurrido, pero algún capricho del destino se negaba a dejarme pasar página.
Descolgué el teléfono.
- "¿Sí, dígame?"
- "Hola Lucía, soy Darío. Ya estoy en la ciudad. Hace un momento he recibido una carta en la habitación de mi hotel amenazándome y una llamada pidiéndome 2 millones y medio de euros para mañana por la mañana. La voz me parecía la que me habló hace 2 años, cuando estaba en la cárcel..."
- "Darío, ahora no pue.... -trató de decirme.
- "No te habría molestado de no ser importante" -la interrumpí. - "No sé qué hacer, no tengo ese dinero y no sé por qué me vuelven a molestar. ¿Sabes algo de Mariano?"
- "No. Recuerda que no pude exculpar a su hijo y desde entonces me hace la vida imposible. De hecho, ya no soy fiscal en aquel juzgado".
- "Pero, ¿y por qué a mí otra vez? ¡No lo entiendo! -mi voz sonó quebrada e insegura.
- "Lo siento cari. Ahora no puedo hablar. Esta noche te llamo. Trata de buscar el dinero".
Y colgó.

Continuará